TÚNELES PARA TRENES DE ALTA VELOCIDAD.
FRICCIÓN Y ONDAS PRODUCIDAS POR EL TREN
DIÁMETRO NECESARIO
28 Febrero 2001 |
Manuel
J. Melis.
Dr. Ingeniero de Caminos, M.Sc, MBA
Catedrático de Ingeniería del Terreno
Catedrático de Ferrocarriles
José
Manuel Alonso
Ingeniero Aeronáutico.
José
Luis Navarro
Ingeniero Aeronáutico.
José
Luis Tasis
Ingeniero Aeronáutico.
LOS
ALUMNOS DE 6º DE CAMINOS DE MADRID NO CREERÁN QUE HAYA CENSURA TÉCNICA EN
ESPAÑA, PERO AQUÍ TIENEN UN EJEMPLO TRISTE Y LAMENTABLE. LOS TERRIBLES
AÑOS RECIÉN PASADOS EN LAS INFRAESTRUCTURAS FERROVIARIAS ESPAÑOLAS SE
RECORDARÁN PARA SIEMPRE COMO LO QUE JAMÁS DEBE VOLVER A OCURRIR.
ESTE ARTÍCULO SE PUBLICÓ EN LA REVISTA DE OBRAS PÚBLICAS, Nº 3415,
Noviembre 2001. PERO
SE PUBLICÓ CENSURADO Y MUTILADO POR ORDEN DEL EQUIPO MINISTERIAL DE
FOMENTO EN AQUELLA TRISTE ÉPOCA FERROVIARIA. FELIZMENTE YA SE HAN IDO CASI
TODOS.
LO MARCADO EN
AZUL CLARO ES LO QUE LOS CENSORES MINISTERIALES CAMBIARON O NO PERMITIERON PUBLICAR
|
|
RESUMEN
Las
secciones de los túneles recientemente diseñados en el Alta Velocidad
Madrid-Barcelona, parecen haber sido fijadas exclusivamente por medio
de criterios de variaciones de presión, para el estudio del confort
del pasajero. Pero la aplicación de estos mismos criterios en los
túneles largos conduce a diámetros de túnel excesivamente pequeños
desde otro aspecto que hasta ahora, aparentemente, no ha sido tenido
en cuenta: La resistencia aerodinámica que se opone al avance del tren
y que podría impedir su circulación a la velocidad de diseño.
En el
presente artículo se describe someramente la fenomenología
aerodinámica característica asociada con el paso de los trenes por el
interior de los túneles y se discuten los criterios de diseño
clásicos, proponiéndose un criterio adicional que parece técnicamente
imprescindible: el de la tracción requerida para mantener la velocidad
del tren en el interior del túnel. En los túneles largos, este
criterio es más restrictivo que el de las presiones, por lo aparece
como único aplicable. Se propone su aplicación en el diseño de los
túneles de este tipo de inmediata construcción en España.
Así
mismo, se presentan los códigos numéricos de cálculo ACTUA-TUN y TEA-TUN,
desarrollados con el objeto de predecir las fuerzas que actúan sobre
el tren durante el trayecto interior. El primero es un programa de
Análisis Operacional, predictor de las actuaciones de los trenes de
alta velocidad en la circulación por el interior de los túneles
largos, y de las sensibilidades de las mismas ante variaciones
paramétricas, tanto del diseño del túnel como de la configuración y
tipo de tren. El segundo programa estudia los saltos temporales de los
niveles de las presiones, que aparecen en los túneles largos, en el
exterior de los diferentes vagones del tren y en posiciones
características del fluido.
Por
último se muestran algunos de los resultados de estos programas,
aplicados a un túnel de 25 Km de longitud. Estos resultados indican
que, para que los trenes de Alta Velocidad de la futura red española
pudieren circular a su velocidad de diseño, el diámetro interior de
los túneles largos -como los que se construirán en Guadarrama,
Pajares, Padornelo y Vignemale por ejemplo-, debería pasar de los 8.5
metros fijados actualmente, a 10.75 metros de diámetro interior libre.
Téngase en cuenta además
que con las últimas modificaciones debidas a prescripciones
medioambientales y otras, la longitud de Guadarrama, el primer
túnel de base español, estará más cerca de los 30 km que de los
25, con lo que todo lo que sigue a continuación empeorará aún
más |
|
ABREVIATURAS
Lo
Longitud del tren (AVE de 8 coches aprox. 200m)
Ao
Área de la sección transversal del tren (AVE: coche 8 m2; 2
pisos: 13 m2)
Uo
Velocidad del tren (350 Km/h = 97m/s)
Co
Velocidad del sonido (340 m/s)
Mo
Número de Mach
Re
Número de Reynolds
LT
Longitud del túnel
AT
Área de la sección del túnel
UT
Velocidad media inducida en el túnel aguas arriba del tren
e = Lo / ÖAo Esbeltez
Bo = Ao / AT Relación de bloqueo geométrico
B Relación de bloqueo efectivo
Δ1
Sección de desplazamiento
Δ2
Sección de cantidad de movimiento
CD
Coeficiente de resistencia aerodinámica
TF = CDtúnel / CDexterior Factor de
túnel |
1 INTRODUCCIÓN
Desde el proyecto y la
construcción de los 16 túneles del AVE a Sevilla se ha tratado en
profundidad el problema del paso de un tren de alta velocidad por un túnel.
Sin embargo, las secciones construidas hasta el momento parecen haberse
fijado teniendo en cuenta exclusivamente el problema de las ondas de presión
generadas por la entrada del tren en el túnel, sin que parezca haberse
estudiado adecuadamente la otra parte del problema, la fricción creada en el
interior del túnel por el tren en marcha.
Al realizar los autores el
proyecto del FFCC de Alta Velocidad Madrid - Valencia en 1998, en la
solución que llegaba a Cuenca partiendo de Torrejón había que cruzar las
sierras de Altomira y otras cercanas por medio de largos túneles. Al
analizar las secciones de los túneles del AVE Madrid-Tarragona-Barcelona se
observó la sorprendente situación a la que se había llegado en el diseño de
los túneles de Alta Velocidad en España: a mayor longitud del túnel, la
sección necesaria del túnel es menor. Esta curiosa conclusión llamó
poderosamente la atención, y al analizarla se vio que no se había tenido en
cuenta el importante fenómeno de la fricción tren-aire-túnel en ninguno de
estos túneles. Efectivamente, si sólo se tiene en cuenta el fenómeno de las
ondas de presión, la sección puede hacerse más pequeña al aumentar la
longitud del túnel, pero para longitudes grandes (de 5 ó 10 km en adelante)
la fricción tren-aire-túnel absorbe gran parte de la potencia del tren (que
es del orden de 8.8 MW) y la velocidad disminuye enormemente si el diámetro
del túnel es pequeño. El fenómeno es aún mayor para los AVE de 2 pisos, como
los actuales Paris-Lyon, que dadas las características de España –todos nos
moveremos por tren- serán en pocos años los más utilizados en nuestra futura
red. Por otra parte estas pequeñas secciones de túnel crean gravísimos
problemas, como el que va a ocurrir pronto en el de Paracuellos del Jalón
(AVE Madrid-Zaragoza, de 4.8 km de longitud), donde lamentablemente en la
situación actual ya no caben los AVE de 2 pisos por la pequeña sección que
se ha construído.
El primer túnel de base
español, el túnel de Guadarrama, es de fundamental importancia para la
Comunidad de Madrid, y, creemos, también para el resto de España. Es la
conexión ferroviaria clave con las Comunidades Autónomas de Castilla-León,
Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Rioja y además es la conexión al
TGV Atlántico francés por la vía de Dax y Burdeos, desde donde enlazará en
un futuro en París con los ejes Eurostar a Inglaterra, Thalys al Benelux y
los países nórdicos y por el Este a Alemania y Europa del Este. Por ello la
Consejería de Obras Públicas de la Comunidad de Madrid dio en su día, al
comenzar el AVE Madrid-Valencia, instrucciones a la Dirección General de
Infraestructuras del Transporte para el estudio del problema de la fricción.
En efecto, un diámetro demasiado pequeño de los tubos del túnel de
Guadarrama podría impedir, por la fricción en el interior, que los trenes de
pasajeros circularan dentro del túnel a su velocidad de diseño, 350 km/h en
la actualidad y sin duda más en el futuro, y también que los trenes de
mercancías que conectarán Madrid con la Europa del Norte y con los puertos
Atlánticos y Cantábricos (Vigo, Coruña, Ferrol, Gijón, Avilés, Santander,
etc.) pudieran circular con los camiones de contenedores u otras cargas
montados en plataformas. La conexión de estos países y estos puertos
Atlánticos y Cantábricos españoles con el Puerto Seco de Madrid podrá
hacerse en muy pocas horas con la nueva infraestructura ferroviaria de alta
velocidad y el nuevo material móvil de mercancías, que los explotadores
deberán necesariamente comprar (naturalmente, el actual material de
mercancías de RENFE no podrá circular por esta red, debido a su ancho y a
las elevadas cargas por eje que transmite), y a su vez estos puertos
quedarán conectados rápida y eficazmente con los puertos del Mediterráneo
(Valencia, Alicante) y del sur (Algeciras, etc.).
Los requisitos de diseño
establecidos en la especificación, además de considerar el confort de los
pasajeros, deben establecer condiciones para la velocidad, el gálibo
necesario para las mercancías, y los efectos de fatiga. Lamentablemente, el
requisito de que cupieran en el túnel dos contenedores apilados – como en
los trenes diesel de USA - parece excesivo, por los problemas de la altura
del hilo de contacto y de los pantógrafos que impedirían satisfacer la
especificación, salvo que se planteara la construcción de túneles de mayor
diámetro en toda la red. Por otro lado, deben tenerse en cuenta las
repercusiones económicas de los requisitos: si el diámetro es demasiado
grande, se irá a un coste innecesario.
Como se ha dicho, hasta la
fecha el criterio de dimensionado de los túneles procede de la sensibilidad
de los pasajeros a las variaciones de presión en el interior de los
vagones, relacionadas con la propagación de ondas por el interior del túnel,
y con el efecto “venturi” producido por la propia presencia del tren.
Esta sensibilidad se mide en términos de variación de presión en un tiempo
determinado, pero estos criterios, obtenidos a partir de la realización de
cuestionarios por los viajeros, tienen un carácter subjetivo y dan
resultados muy dispersos. Al depender el resultado de la estanqueidad real
de los coches y de su rigidez, se carece de precisión.
La tecnología actual de
compartimentos estancos, junto a la posibilidad de considerar boquillas
adaptadoras/disipadoras en los portales de los túneles, sugiere la idea de
que los criterios de diseño de los túneles largos, tienen que dirigirse
hacia la reducción de la resistencia, con el objeto de mantener en lo
posible la velocidad, lo que además permitirá el paso de cargas de mayor
envergadura.
|
|
2.1 Entrada en el túnel: Ondas
compresivas y expansivas
En el proceso de la entrada
del tren en el túnel se genera una onda compleja
compresiva-expansiva-compresiva que se transmite a la velocidad del sonido a
lo largo del túnel y se refleja cambiando de carácter en el portal del túnel
opuesto al de entrada. (Fig. 1). La máxima presión alcanzada depende de la
relación de bloqueo (es decir, de la relación entre la sección transversal
del tren y la del túnel), de la longitud del tren y de la velocidad del
tren, influyendo levemente la forma de la cabeza de la locomotora. La mínima
presión alcanzada en la fase expansiva depende de la brusquedad de la fase
de introducción en el túnel de la locomotora de cola del tren. Entre otros
factores, el espesor real de la capa límite al final del tren, influye en
gran medida en la presión mínima alcanzada en esta fase. La sobrepresión
residual por delante del tren, alcanzada una vez que se han homogeneizado
las condiciones en el portal de entrada, y se ha realizado la mezcla
turbulenta de la estela del tren, depende de la propia resistencia
aerodinámica del tren en el interior del túnel.
La simulación a escala
reducida de estos fenómenos es incierta. La realización del ensayo con la
maqueta a la velocidad real, ajustaría el número de Mach (Uo/C), mientras
que los números de Reynolds, (rUoLo/m)
del ensayo y real estarían en la razón de las longitudes de la maqueta y del
tren, resultando falseados los bloqueos efectivos del área de paso de la
corriente debido al crecimiento de la sección de desplazamiento de la capa
límite sobre la piel del tren. Por ejemplo, el número de Reynolds de un tren
real en un túnel podría fácilmente alcanzar 1.5x109, mientras que
en un modelo a escala “muy” reducida, como son los modelos “lanzables” a
alta velocidad, probablemente no se superan los 5x107. En la
misma relación van a encontrarse los tiempos característicos de los
transitorios producidos por la introducción en el túnel de la locomotora
trasera, resultando posiblemente errónea la analogía fenomenológica. Sí
parece posible, en cambio, el análisis del pedestal producido por la
introducción de la locomotora de cabeza del tren.

Figura 1
Registro de presión a la altura del morro de la locomotora de cabeza.
(Sobrepresión respecto presión atmosférica).
Generación de la onda compresiva-expansiva-compresiva.
2.2 Presión en los laterales del tren en el túnel.
La presión en el exterior
del lateral del tren disminuye al introducirse el tren en el túnel, debido
al efecto venturi que conlleva el incremento de velocidad de paso de
la corriente por la sección anular entre tren y túnel, y al que obliga la
ecuación de continuidad, debido a la disminución del área de paso libre. La
presión exterior va disminuyendo desde el primer vagón hacia el último
vagón. Esta variación se debe al crecimiento, a lo largo del tren, de las
capas límite sobre el tren y el túnel y a la consecuente disminución del
área de paso efectivo. (Fig.2). Debido a la gran esbeltez que presentan los
trenes, la configuración del flujo es muy aproximadamente unidimensional,
sin gradientes transversales importantes de las variables fluidas, excepto
en la zona de la locomotora de cabeza, (Fig.11).
La combinación de este
efecto con el de la propagación de las ondas de presión, generadas con la
entrada del tren en el túnel, determina la evolución con el tiempo de la
presión en el exterior del tren, durante todo su recorrido interior. En
general, en el interior de un túnel largo, en los laterales del tren va a
haber menos presión que en el mismo punto en superficie. En el exterior de
un coche (vagón) cualquiera, la presión inicialmente asciende, hasta que el
coche es adelantado por la onda expansiva producida con la introducción de
la locomotora de cola de tren. A partir de ese momento, y hasta otros cruces
con ondas reflejadas, la presión en el exterior del coche es la resultante
del efecto venturi, (respecto la presión en el túnel a la altura del
morro de la locomotora de cabeza), junto con la sobrepresión existente en
dicho punto respecto la presión atmosférica exterior, (sobrepresión que está
relacionada con la propia resistencia aerodinámica del movimiento interior).
Por lo tanto, para poder
predecir la evolución que experimenta la presión en el exterior del lateral
del tren, se necesita conocer tanto la resistencia aerodinámica
interior como el crecimiento del factor de bloqueo efectivo a largo del
tren, (lo que implica el análisis del crecimiento de las capas límite sobre
el tren y el túnel).

Figura 2.
Presiones a lo largo del tren en el interior del túnel en el mismo
instante de tiempo.
(Depresión respecto de la presión existente
sobre la pared del túnel a la altura del morro de la locomotora de cabeza)
Depresión producida por el efecto venturi.
Por otra parte, con el objeto de
diluir en un tiempo mayor el salto de las presiones en el exterior del
lateral del tren, (entre las existentes en las circulaciones en superficie y
en el interior del túnel), así como, con el objeto de reducir, en la medida
de lo posible, la intensidad del pico de sobrepresión de la onda que se
lanza hacia el interior del túnel, en el proceso de la entrada, sería
importantísimo el diseño e instalación de dispositivos amortiguadores en la
entrada del túnel. Tanto más importante, cuanto mayor fuese la velocidad de
circulación. Los dispositivos, adaptadores-disipadores en la entrada y
disipadores en la salida, tendrán la forma de boquillas atrompetadas, y
deberán ser grandes, largas y generosas en tamaño, y serán objeto de otro
artículo.
Los autores llaman la atención del lector
sobre el hecho de que este último párrafo, en lo que se refiere a los
túneles largos no es totalmente cierto. Las boquillas disminuyen la
intensidad de las ondas, las cuales determinan el diámetro mínimo en el caso
exclusivo de los túneles cortos. En un túnel largo de 25 Km, en los
estudios de las ondas realizados en su día (AEA, Lozano..), llegaron a 8,5m
de diámetro, sin boquillas. Si por razones de fricción, se justifican 10.75
m, los criterios de variaciones de presión estarían más que satisfechos.
2.3 Circulación del tren por el túnel: resistencia
aerodinámica
Durante la circulación por
el interior del túnel se produce un incremento de la resistencia
aerodinámica que se opone al movimiento, respecto de la existente a la misma
velocidad del tren en su movimiento fuera del túnel. En la resistencia
aerodinámica del tren influye la velocidad inducida por el propio tren al
aire circundante a lo largo del túnel en el sentido del movimiento. Esta
velocidad de soplado está relacionada con el valor de la sobrepresión por
delante del tren, por lo que existe un acoplamiento de los valores
alcanzados de sobrepresión y de la resistencia aerodinámica que se opone al
avance del tren.
La resistencia aerodinámica
durante la circulación interior es máxima entre la fase de entrada y el
encuentro con la onda rebotada en extremo opuesto del túnel.
|
3.
EFECTO
DE LA LONGITUD DEL TÚNEL
3.1 Túneles muy cortos
En los túneles tan cortos,
el incremento de resistencia interior no tiene ninguna importancia, dado que
los trenes disponen de una gran reserva energética en su masa inercial. Sin
embargo, el sistema de ondas generado por las reflexiones en las bocas de
entrada y salida del túnel, de la onda percusiva producida en la entrada,
puede provocar rápidas variaciones de la presión en el interior de los
coches no estancos, que podrían superar los límites normativos que atienden
al confort de los pasajeros. Esta es la razón de que las variaciones de
presión alcanzadas durante el tránsito, acoten la sección mínima de túnel
para cumplir la normativa correspondiente.
Para el estudio de éstos
túneles es necesario el seguimiento espacio - temporal de la forma de las
ondas producidas, y su interacción con el efecto venturi en el
lateral exterior del tren, para poder determinar la evolución con el tiempo
de la presión en el interior de los coches no estancos, (con el
correspondiente factor de estanqueidad de los mismos). Por otra parte, no se
va a llegar a realizar la mezcla turbulenta de la estela del tren, de manera
que no parece tener sentido hablar de una evolución de la presión por
niveles definidos, ni de acoplamiento entre las presiones (relacionadas con
las velocidades de soplado) y la resistencia aerodinámica del tren.
En este tipo de túneles
cortos, (menos de 1 km), podría producirse el fenómeno de la superposición
temporal de la expansión generada por la introducción de la cabeza de la
locomotora de cola del tren, con la llegada de la onda expansiva producida
por el rebote, en la boca de salida del túnel, de la onda compresiva inicial
(al menos de la parte producida durante la entrada de la locomotora de
cabeza de tren –pedestal de entrada-). La suma de las dos ondas expansivas
coincidentes, podría alcanzar una presión muy baja. Desde el punto de vista
de las variaciones temporales de la presión, estas longitudes de túnel son
críticas. A 100 Km/h la coincidencia aparece para longitudes de túnel
aproximadamente 6 veces la longitud del tren. A 200 Km/h la longitud del
túnel crítica es de 3 veces la longitud del tren y a 300 Km/h 2 veces su
longitud.
Desde el punto de vista de
la infraestructura civil unos túneles de estas longitudes tan cortas parecen
resultado de un proyecto deficiente, y debería intentarse modificar el
trazado en planta o en alzado para conseguir su eliminación.
En los túneles de
longitudes hasta digamos 5 Km, tienen que tenerse en consideración tanto los
fenómenos asociados con la transmisión de las ondas como los debidos al
incremento de resistencia del tren por la fricción.
3.3 Túneles muy largos

En el extremo opuesto de longitudes
nos encontramos con túneles muy largos (10,15, 20 o más Km). En esta
situación, el tiempo de tránsito es suficientemente alto como para que la
reserva inercial del tren no sea suficiente para el mantenimiento de su
velocidad exterior, por lo que el incremento de la resistencia aerodinámica
pasa a ser el fenómeno fundamental.
El seguimiento de la forma
de la onda de presión generada durante el proceso de la entrada deja de ser
importante: Por un lado, entre los encuentros con las ondas transcurre mucho
tiempo (minutos), en los que la presión se mantiene sin variaciones
importantes, lo que quiere decir que se dispone de mucho tiempo para la
disipación de la onda compleja. Por otra parte, la onda compleja se va
amortiguando de manera más rápida que lo que suelen predecir los programas
numéricos en los que la disipación proviene de modelos teóricos de
disipación de ondas simples unidimensionales, lo que lleva a la dificultad
del correcto seguimiento numérico de la forma de la onda. (La propia
definición de túnel muy largo debería estar relacionada con la fracción del
amortiguamiento de las ondas complejas en su recorrido).
El resultado es que la
evolución con el tiempo de la presión se realiza por saltos de nivel,
dependiendo, en cada instante, de la posición de la onda relativa al tren, y
del carácter de la misma. La carga específica que el tren ejerce sobre el
fluido, (su resistencia aerodinámica), afecta al valor de los niveles de
presión y velocidad del fluido, resultando un problema acoplado.
|
4. CRITERIOS DE
DISEÑO PARA LA SELECCIÓN DEL DIAMETRO DEL TUNEL.
La selección del diámetro
de un túnel en fase de diseño determina los volúmenes de la excavación y del
revestimiento, es decir, el coste del túnel, por lo que su elección va a
verse afectada, por un lado (acotación máxima) por consideraciones
económicas y de factibilidad técnica, y por otro lado (acotación mínima)
por su efecto sobre los fenómenos físicos indeseables que aparecen asociados
con el tránsito del tren por el interior del túnel.
Junto con las
consideraciones pertinentes sobre coste de la obra y la posibilidad técnica
de su realización, debe también tenerse en cuenta, naturalmente, la vida
útil de la misma y la previsible evolución del material rodante en dicho
periodo. En la actual red española de FFCC, los túneles han durado del orden
de los 120 años y, parece ser que en la nueva red no debería considerarse en
ningún caso una vida útil inferior a 50 años.
En cuanto a los fenómenos
fluidodinámicos se refiere, la mínima sección libre de túnel resultará
determinada a partir de las dos siguientes consideraciones:
El criterio del confort de
los pasajeros determina una cota mínima para la sección del túnel, que es
una función de la sección y velocidad del tren, y de la longitud del propio
túnel, así como del grado de estanqueidad de los coches. En el caso de
coches completamente estancos, las limitaciones podrían provenir desde un
punto de vista estructural del propio tren: Presiones en las ventanillas o,
por ejemplo, fenómenos de fatiga de los materiales.
La medida del confort se establece
sobre la percepción fisiológica y subjetiva del desagrado provocado por la
presencia de los cambios de presión y su duración. La expresión al uso,
resultado de estudios estadísticos es de la forma siguiente:
P es el cambio de la presión
G el gradiente temporal de la presión
T la duración del cambio.
S el signo de la variación de presión
Los cambios de presión en el exterior
del tren, asociados a las ondas, se transmiten al interior de los coches a
través de las fugas, y en particular del sistema de acondicionamiento.
Siguiendo la presión interior a la exterior de la forma:

El Criterio de Confort se establece fijando el par de
valores (P, T).
Una velocidad de paso especificada determinaría el diámetro del túnel.
Debe señalarse tanto la subjetividad
del procedimiento, como la incertidumbre sobre la estanqueidad de un
vehículo determinado. Es evidente por tanto, que estos criterios deben
aplicarse de un modo conservativo.
4.2 Incremento de la resistencia que se opone al
avance del tren.
La razón de las
resistencias en el interior del túnel y a cielo abierto se llama
factor del túnel y, para el mismo acabado superficial, depende
principalmente de la relación de las áreas de las secciones transversales
del tren y del túnel, parámetro que suele denominarse relación de
bloqueo. Asimismo depende de la longitud del tren y de la velocidad
del mismo, y secundariamente de otra serie de factores concretos como la
forma de las locomotoras del tren.
La resistencia al avance en el
exterior del túnel viene generalmente expresada por la fórmula de Gawthorpe:
R = A + B · V + C · V2
Donde el coeficiente C se corresponde
con el coeficiente de resistencia aerodinámica CD de la
siguiente forma:
C = 0.5·ro·CD(Re,
Bo, e, Mo, rugosidad, y otros
parámetros de forma)·Ao
El vehículo a su paso deja su huella
en la estela en forma de déficit de cantidad de movimiento, de manera que a
cielo abierto

En esta expresión general
aparece la sección de cantidad de movimiento
D2 calculada o medida en
la estela próxima (von Kàrmàn).
Dentro del túnel, la estela
confinada juega un papel importante. La correspondiente expresión para el
coeficiente de resistencia es:

con los espesores
D1 y
D2 calculados o medidos
en la estela próxima dentro del túnel.
El factor de túnel
aerodinámico queda determinado como el cociente de ambas expresiones.
Si se quisiere mantener la
velocidad del tren, se necesitaría disponer de tracción suficiente en la
llanta para el equilibrio de las resistencias al avance, incluyendo
concretamente la componente del peso debido a la pendiente de la vía.
Dada una tracción
disponible, el valor de la relación de bloqueo límite acota la sección libre
mínima del túnel.
|
5.1 Introducción
Hacia 1976 la UIC encargó
al Profesor Vardy la realización y puesta a punto de un programa de
seguimiento de las ondas asociadas al tránsito de trenes por el interior de
redes de túneles. Este programa se llama AEROTUN y su codificación, basada
en el método de las características, se encuentra a disposición de todos los
miembros de la UIC. El programa es de ondas unidimensionales, contemplándose
los aspectos 3D por medio de coeficientes de pérdidas en cabezas, colas y
bocas de entrada y salida, que han sido ajustados empíricamente,
consiguiendo una extraordinaria correlación experimental, hasta longitudes
de túneles de 5 Km.
El programa AEROTUN
suministra la evolución temporal de la presión en cualquier punto fijo del
túnel, así como la evolución de la presión en lo que en los gráficos aparece
como “exterior del tren”.
5.2 Códigos
desarrollados
La Dirección General de
Infraestructuras de la Consejería de Obras Públicas de la Comunidad de
Madrid encargó a un equipo de especialistas en Aerodinámica teórica y
aplicada y en Aeroacústica, el estudio de los problemas de la fricción y de
las ondas en el interior de los túneles largos. Como resultado del análisis
de los fenómenos involucrados se han desarrollado los siguientes códigos
numéricos a partir de los correspondientes modelos predictivos, que han sido
validados con los datos disponibles obtenidos de la bibliografía.
Código ACTUA-TUN:
Un programa de Análisis
Operacional, denominado ACTUA-TUN, predictor de las actuaciones de trenes de
alta velocidad en la circulación por el interior de túneles largos y de las
sensibilidades de las mismas ante variaciones paramétricas.
Para
cada condición de estudio, el programa resuelve numéricamente la
aerodinámica estacionaria alrededor del tren, resolviendo el acoplamiento
entre un campo exterior de capas, no viscoso, y un campo interno de capas
límites turbulentas. Las ecuaciones no viscosas que se resuelven son las
ecuaciones de EULER, compresibles, sobre secciones lentamente variables,
utilizándose resultados de cálculos de EULER tridimensionales realizados
previamente sobre las formas geométricas de las cabezas de las locomotoras,
con diferentes niveles de confinamiento y velocidad. Las capas límites
turbulentas se calculan en tiempo real, utilizándose las teorías de von-Kàrmàn,
Faulkner y Droblenkov.
Asimismo
se resuelve iterativamente el acoplamiento con la velocidad de soplado
inducida por la propia resistencia aerodinámica, que reduce la velocidad de
paso de la corriente por el anillo de sección entre las capas del tren y del
túnel.
La resolución de ambos
acoplamientos exige decenas de integraciones completas de los campos
interior y exterior. La realización de estudios multiparamétricos en el que
se varían, tanto parámetros geométricos (formas y dimensiones de tren y
túnel), como operativos (velocidad del tren), conducen a centenares o miles
de procesos como el anteriormente descrito.
Código TEA-TUN:
Un programa denominado
TEA-TUN, que atiende a los saltos temporales de los niveles de las presiones
y es adecuado para el análisis de los túneles largos y muy largos. Este
programa hace uso de los datos de las secciones de desplazamiento de las
capas límite alrededor de los trenes, y del coeficiente de resistencia
aerodinámica obtenidos por medio del programa ACTUA-TUN. Consiste en un
modelo cuasi-unidimensional, incompresible con ondas y rozamiento, que no
sigue la forma de la onda compleja inicial, sino exclusivamente su valor
residual (nivel de base), alimentado por el bombeo que supone el avance del
tren por el interior del túnel.
Estos dos programas,
desarrollados para poder analizar la problemática de la circulación de los
trenes de alta velocidad por los túneles largos, complementan a los
diferentes programas existentes (AEROTUN, THERMOTUN, SEALTUN …), que parecen
estar enfocados a la problemática de los túneles cortos o muy cortos
(en el entorno de 1 Km de longitud), en los que el correcto seguimiento de
la forma de las ondas de presión es fundamental, y donde no existe ningún
problema desde el punto de vista de potencia disponible para el
mantenimiento de la velocidad de paso del tren.
La aplicación de los
códigos de ondas (AEROTUN, THERMOTUN y SEALTUN) a los túneles largos,
necesitaría del dato de la resistencia aerodinámica interior.
No conocemos de ningún
programa previo al programa ACTUA-TUN que prediga la resistencia
aerodinámica de un tren de alta velocidad en el interior de un túnel, a
pesar de que en los túneles largos se configura como el factor fundamental
que puede impedir el cumplimiento de las especificaciones de velocidad de
paso de diseño. Sí aparecen en la bibliografía disponible los resultados de
estudios teóricos de resistencia realizados o reflejados por diferentes
autores, - Yamamoto (1974), Pellis (1977) y Gawthorpe et al (1979) etc. -,
donde en general se predice una influencia muy grande de la longitud del
túnel en la resistencia al avance (muy creciente).
En nuestra opinión, en la
fase previa al encuentro con la primera onda expansiva rebotada en el
extremo opuesto del túnel, la resistencia aerodinámica es la misma
en todos los túneles de más de unos pocos Km de longitud, de idéntica
sección recta. Esa situación previa al encuentro con la onda, durará, desde
unos pocos segundos, hasta un tiempo ilimitado en el caso de un túnel
infinitamente largo.
|
6
LA PARADOJA A LA QUE SE LLEGA SI NO SE UTILIZA EL CRITERIO
CORRECTO.
CENSURADO.
NO PUBLICADO.
Si se intenta realizar una acotación
de la mínima sección libre de túnel para un túnel largo de vía única por
medio de los criterios de variaciones de presión, se concluye en que cuanto
mayor es su longitud, menor es la cota, resultando un diámetro, si no nulo,
marginalmente pequeño, en un túnel infinitamente largo, en el cual la
presión en los laterales exteriores del tren se mantendría sostenidamente
sin cambios. Este fenómeno puede verse en los túneles que actualmente se
están construyendo en el AVE Madrid-Zaragoza-Lérida-Reus-Tarragona-El
Prat-Barcelona, y también los trabajos realizados por AEA Thechnology. en el
estudio del túnel de Guadarrama por medio del programa THERMOTUN, derivado
directo del programa del Profesor Vardy AEROTUN, parecen ir en este sentido.
Según se declara en el
estudio, la modificación del núcleo de cálculo del programa original ha
consistido en la liberación del parámetro interno de longitud máxima de
túnel (que en el programa AEROTUN se encuentra en 5 Km –para un tren de
200m-), para permitirle el estudio de túneles de 25 o 30 Km de longitud.
Formalmente esta ampliación impide que las validaciones realizadas sobre el
programa AEROTUN en túneles cortos sean asimilables por el programa
THERMOTUN sobre túneles largos.
En los túneles largos, la
disipación de la onda compleja real es mucho más acusada que la que se
obtiene en las simulaciones con modelos basados en ondas simples, resultando
sobrestimados considerablemente los picos de presión. Este hecho está
referenciado en la literatura y resulta evidente al contemplar las
predicciones y las medidas experimentales.
De cualquier manera, más
que la fiabilidad de la simulación teórica de los programas AEROTUN o
THERMOTUN en su aplicación al Túnel Base de Guadarrama, lo que a los autores
parece cuestionable es la utilización de los criterios de las variaciones de
presión en un túnel tan largo.
Por ejemplo, para la
obtención de un diámetro de túnel mínimamente admisible por el sentido
común, en el túnel de Guadarrama, siguiendo los criterios de variaciones de
presión, parece que hubo que considerar que los trenes que circularán a alta
velocidad en su interior serán completamente no estancos (perfectamente
permeables a las ondas de presión), a pesar de que está prevista la
modificación de los mismos para conseguir una estanqueidad muy elevada.
Otro código existente en
la actualidad, también en el marco de la UIC, es el programa SEALTUN, que
predice pulsaciones marcadamente distintas, y más optimistas, que las del
programa THERMOTUN. En el estudio del túnel de Guadarrama se han elegido
como válidos los resultados del programa THERMOTUN apuntándose la necesidad
de investigar las discrepancias de ambos programas.
Ante todo esto cabe
preguntarse: ¿A qué diámetro de túnel se habría llegado con el programa
SEALTUN?. Y si se hubiese considerado la estanqueidad de los vagones en
mayor o menor medida (si no completamente), ¿qué diámetro se habría
obtenido?.
Aunque sea obligado
contemplar en este caso la posibilidad del fallo repentino del sistema
estanco, seguramente el diámetro resultante es muy, pero que muy reducido,
dado que la normativa de las variaciones de presión, en este caso no atiende
al confort del pasajero, sino que establecen unos límites muy superiores,
exclusivamente para salvaguardar la salud del pasaje.
Por último ¿cuál sería la
manera razonable de actuar?
Como en los trazados de la
nueva red de Alta Velocidad española hay túneles de diferentes longitudes,
naturalmente habría que sopesar los pros y los contras de que todos ellos
tuvieran el mismo diámetro, o no. A primera vista parece muy deseable la
unificación de sus diámetros. Habría que evaluar el diámetro mínimo por los
criterios de las variaciones de presión en los túneles cortos, y por los
estudios de las tracciones requeridas en el interior de los túneles largos,
teniendo en cuenta que existe la posibilidad de la disminución de los
diámetros mínimos que provienen de los criterios de variaciones de presión,
por medio de la instalación de dispositivos disipadores y/o adaptadores en
las bocas de los túneles. La utilización de ambos criterios, cada uno en el
rango de longitudes de túnel que le corresponde, reduce enormemente la
variabilidad de los diámetros requeridos.
Es conocida la firme
opinión de uno de los autores sobre los procesos constructivos de los
túneles en España. Los túneles largos de base deberán ser sin duda
mecanizados, y una vez fijado el diámetro de excavación de los equipos, los
túneles deberían tener todos el mismo diámetro.
Con respecto a lo que se
conoce de la sección fijada para el Túnel de Guadarrama (sección circular de
8.5 metros de diámetro interior), entendemos que no debería haberse
utilizado un programa predictor de ondas de presión en éste túnel para la
acotación del diámetro mínimo, porque, con toda seguridad, el diámetro
mínimo deseable proveniente de los estudios de incremento de resistencia
es muy superior que el que puede obtenerse a partir de los criterios de
variaciones temporales de la presión, como siempre va a ocurrir en este tipo
de túneles (largos).
Se propone por lo
tanto, que los requisitos incorporados en las especificaciones de diseño de
túneles largos contemplen el mantenimiento de una velocidad de paso
compatible con el confort deseable para el pasajero.
Esto llevará
irremediablemente a túneles de mayor diámetro y por tanto un poco más caros.
Sin embargo, servirán para los próximos 50 años. Recordemos por ejemplo que
los grandes túneles del Córdoba-Málaga, en la zona de Gobantes y El Chorro,
construidos hace 30 años para sustituir a los antiguos de 1865, ya no valen
para los nuevos trenes y que en estos momentos van a construirse otros
nuevos. Es deseo de los autores que no vuelva a ocurrir lo mismo, ni con
éstos, ni con ningún otro.
Además, posteriormente a
los trabajos de los autores que aquí se presentan, y estudiando los
resultados obtenidos de estos modelos numéricos conjuntamente con el Prof.
Alan Vardy, AEA Thechnology nos ha confirmado que para el estudio del túnel
de Guadarrama se le pidió exclusivamente el estudio de las ondas de presión,
y que el fenómeno de la fricción no se estudió. Esto ya invalida
técnicamente y por sí sólo el diámetro elegido para el túnel de Guadarrama.
Sería como autorizar la construcción de una estructura para la que no se ha
analizado un estado de cargas que es el que fundamentalmente va a actuar y
que además es más desfavorable que los estudiados.
|
7.
PREVISIÓN DE LA EVOLUCIÓN DEL MATERIAL RODANTE Y DE LOS TRAZADOS
Muy previsiblemente los trenes del futuro van a
Aumentar su velocidad.
Las mejoras técnicas de los
trenes en cuanto a potencia, aerodinámica y estabilidad junto con las nuevas
técnicas de las vías en placa, fijaciones, catenarias y pantógrafos van a
posibilitar sin duda un sustancial incremento de la velocidad operativa de
los trenes del futuro a corto, medio y largo plazo. Desde 1940 hasta 1990 la
velocidad de los trenes de ruedas de acero ha pasado de menos de 200 km/h
hasta 515 km/h. Los criterios de competencia con otros medios de transporte
pueden provocar mejoras aún más drásticas en los trenes, como viene
ocurriendo desde la introducción de los Shinkansen y el TGV. La levitación
magnética está en ciernes, etc.….
Aumentar su sección
transversal.
La mayor parte del recorrido
de los trenes transcurre en superficie. Una demanda creciente de
utilización, además del aumento de la frecuencia de paso, va a obligar a
configuraciones de mayor capacidad de pasajeros, lo que inevitablemente va a
implicar incrementos del volumen de los trenes para darles cabida. Los
trenes de dos pisos del París-Lyon son buena prueba de esto. El incremento
de volumen puede realizarse con incrementos de la longitud del tren, lo que
lleva a graves problemas en las estaciones, o con incrementos de la sección
transversal que permiten pasar de configuraciones (2+pasillo+1ó2) (AVE)
hasta configuraciones tan compactas como 2x(3+pasillo+3) (Shinkansen E 4 max
con capacidad para 1600 personas). El incremento de volumen del tren se
traduce en un incremento del peso y de las resistencias mecánicas asociadas
(rodadura+transmisión).
Incluso, si la resistencia
mecánica fuera insensible respecto del modo en que se realiza el aumento del
volumen (longitud o sección), la resistencia aerodinámica, que en alta
velocidad es la mayor parte del total si no hay resistencia geopotencial,
certifica de una manera clara, que el incremento de volumen va a venir
por el crecimiento de la sección de los trenes más que por el incremento
de su longitud. Y ello sin tener en cuenta el grave problema de las
estaciones para los trenes muy largos (más de dos ramas, por ejemplo).
Una indicación de que esto
es así la tenemos, en los nuevos TGV de dos cubiertas, que tienen una
resistencia declarada únicamente un 4% superior que los normales. Este
éxito, al menos en parte, está asociado con una mayor eficiencia
aerodinámica de la forma geométrica, y una explicación muy simple puede ser
la siguiente: La resistencia aerodinámica se compone de fricción y presión,
siendo la fricción 5 veces superior a la resistencia de presión para un AVE
de 200m de longitud y es aproximadamente proporcional a la superficie
exterior del tren (superficie mojada). La maximización del diferencial del
volumen respecto del diferencial de resistencia aerodinámica implica la
minimización del cociente entre la superficie mojada y el volumen. El
alargamiento del tren por la introducción de nuevos coches deja inalterado
el cociente, mientras que el aumento de la sección transversal, disminuye el
cociente y es óptimo. En otras palabras: Interesa aumentar el volumen por
unidad de superficie exterior.
A estos efectos es
interesante comparar las secciones de los trenes del tipo Shinkansen
actuales, que con el ancho de vía internacional, se encuentran entre 12.5 y
13.5 m2 en las series de una cubierta (series 500 y 700) y cerca
de 15 m2 los de doble cubierta (series E1 max y E4 max), con la
sección de un coche del AVE de aproximadamente 8 m2 de sección.
El límite del crecimiento
de la sección de los trenes lo limitarán, en primer lugar, la estabilidad y,
a continuación y precisamente, el paso por los túneles del recorrido.
Es evidente por tanto que
en lo que a los trazados respecta, deben utilizarse los mayores radios
posibles (del orden de los 7000 a 9000 metros), peraltes pequeños y rampas
y pendientes pequeñas (1%) que permitan la minimización de la resistencia
proveniente de la componente del peso en el sentido de la marcha,
permitiendo acercar las tracciones de los regímenes de máxima continua y
máxima de máximas.
El lector español ya
conoce los resultados que a menudo acarrea un ahorro en el diseño de las
infraestructuras. Baste mirar el tramo Manzanal-Becerreá de la carretera
nacional N-VI en el que, por haber ido ahorrando en las sucesivas
infraestructuras, existen ahora 3 carreteras y autovías paralelas, y ello en
un país como España en el que aún nos quedan muchísimas infraestructuras por
construir.
|
|
Durante los últimos meses
se han llevado a cabo una serie de estudios teóricos desde el punto de vista
aerodinámico de los fenómenos que ocurren durante el tránsito por el
interior del túnel, y se ha caracterizado el flujo alrededor del tren de
manera que ha podido desarrollarse y codificarse un programa de Análisis
Operacional para la determinación de las actuaciones de un tren en el
interior de un túnel. Como se ha dicho anteriormente, el programa se llama
ACTUA-TUN.
La validación de los
resultados obtenidos es de extrema dificultad, dada la práctica ausencia de
casos de chequeo publicados acerca de los incrementos de resistencia de
trenes en el interior de túneles. Los únicos datos disponibles y utilizables
son datos experimentales del tren ICE del año 1987 durante la fase de
ensayos que culminaron en el récord del mundo de velocidad media durante 25
Km en un trazado que comprendía el paso por varios túneles.
Los autores del informe
publicado de esa fase de ensayos, con una metodología propia para el proceso
de los datos experimentales, aproximaron la resistencia en el interior de
los túneles mediante el ajuste de una función cuadrática con la velocidad
del tren.
Sin embargo, parece que en
el interior del túnel la resistencia aerodinámica de los trenes no es una
función cuadrática de la velocidad, en la medida en que el factor de túnel
depende ligeramente de la propia velocidad y en la medida en que la
resistencia aerodinámica en el exterior de los túneles, tampoco lo es. La
realidad del esfuerzo de fricción de una placa plana hidrodinámicamente lisa
(con rugosidad superficial con altura de grano inferior al espesor de la
subcapa viscosa) no es cuadrática con la velocidad, sino que el coeficiente
es una función del número de Reynolds, en cuya definición aparece la propia
velocidad. Según se amplia el diagrama de actuación de los trenes modernos,
y se mejora el acabado superficial, más difícil va a resultar el ajuste
cuadrático de la resistencia.
Los datos del
factor de túnel puramente aerodinámico publicados para el ICE en las
configuraciones siguientes dieron los factores de túnel que se citan a
continuación:
- Relación de bloqueo
alrededor de 0.1 (túnel de 85m2 de sección).
- Rango de velocidades entre 250 y 320 Km/h.
- (L+1R+L) de 66m de longitud: El factor
de túnel experimental fue de 1.49
- (L+2R+L) de 90 m de
longitud: El factor de túnel fue de 1.38
- (L+3R+L) de 114 m de
longitud: El factor de túnel fue de 1.35
- El margen de error se
estimó en un 6 %.
El programa ACTUA-TUN, con
las distribuciones geométricas y los datos de resistencia exterior de un
AVE, (no de un ICE), en un túnel de 10.7 m de diámetro, (para que el bloqueo
sea de 0.1), con una velocidad de 280 Km/h produce, para las longitudes de
la tabla, los factores de túnel aerodinámico siguientes:
|
Longitud tren, m |
FT:
ICE
Experimetal |
FT:
Programa ACTUA-TUN |
|
66 |
1.49 |
1.507 |
|
90 |
1.38 |
1.358 |
|
114 |
1.35 |
1.349 |
La tendencia obtenida es
la misma, y los valores muy aproximados, perfectamente dentro de la
tolerancia experimental. Obviamente el AVE no es un ICE, y las formas de
las cabezas son diferentes, aunque ambas del tipo parabólico, resistente con
un coeficiente de resistencia de la cabeza en el exterior, en ambos trenes
positivo y probablemente similar.
|
9 . RESULTADOS
Se muestran a continuación
algunos resultados que produce el programa en su modalidad de predicción de
las actuaciones de un AVE de características reales, y de otro tren,
geométricamente semejante, pero de sección ampliada hasta los 12.6 m2
-característica de los trenes japoneses actualmente en servicio, en tres
túneles de 8.5m, 10m y 11.5m de diámetro interior libre, con el plano de
rodadura en la cota 1.2 m respecto de la generatriz inferior. El perfil
considerado en alzado ha sido de 5 milésimas, probablemente significativo de
la primera mitad del recorrido interior. La situación del tren en el
interior del túnel donde son válidos estos resultados, es cualquier
posición, una vez completada la fase de la entrada, y hasta el cruce con la
primera onda expansiva rebotada en la boca de salida, lo que en un túnel de
25 Km va a ocurrir un par de minutos después (Fig. 9). A partir de ese
momento la resistencia aerodinámica va a descender ligeramente. En los
gráficos de resistencia aparecen las líneas correspondientes a las
tracciones máxima continua y máxima absoluta de la planta tractora del tren
AVE, así como la resistencia al aire libre.
De los resultados que se
muestran en las (Fig.3 y Fig.4), se extrae que los regímenes de máxima
potencia continua y absoluta (curvas de potencia dadas por los fabricantes),
se traducirían en las velocidades de paso siguientes:
Velocidad del tren en el túnel . AVE
de 1 piso. Pendiente 0.5%
|
|
Diámetro del túnel |
8.5 m |
10 m |
11.5 m |
Infinito (aire libre) |
|
Potencia máxima continua |
243 |
268 |
285 |
310 |
|
Potencia máxima absoluta |
276 |
302 |
318 |
342 |
Velocidad del tren en el túnel .
AVE de 2 pisos. Pendiente 0.5%
|
|
Diámetro del túnel |
8.5
m |
10 m |
11.5
m |
Infinito (aire libre) |
|
Potencia máxima continua |
171 |
206 |
226 |
265 |
|
Potencia máxima absoluta |
204 |
240 |
262 |
304 |
Se ha estudiado un aumento
de la sección transversal hasta los 12.6 m2, por ser ésta la
sección representativa de los más modernos trenes Shinkansen de simple
cubierta. Se observa que para la potencia máxima que el tren puede dar de
forma contínua la velocidad en el túnel no superará los 240 km/h si se
construyen los túneles de base españoles con 8.5 m de diámetro interno. Los
AVE de 2 pisos no superarán los 170 km/h. Si la pendiente aumenta hasta el
1% la velocidades disminuyen aún más, naturalmente, y en algunos trazados se
está pretendiendo incluso llegar a pendientes del 1.5%.
Asimismo se obtiene la
siguiente tabla de tracciones requeridas y disponibles a 300 Km/h de un tren
AVE en su configuración típica de 8 coches.
|
Tracción máxima disponible indefinidamente |
83,000
Newtons |
|
Tracción máxima disponible durante tiempo limitado |
108,000
Newtons |
|
Tracción requerida para 300 Km/h en túnel de 8.5 m |
134,000
Newtons |
|
Tracción requerida para 300 Km/h en túnel de 10.75
m |
100,000
Newtons |
Debe tenerse en cuenta,
también, en el diseño del túnel, que posiblemente la temperatura ambiente,
en el interior de un túnel tan largo y profundo, va a ser más elevada que la
debida a razones geotérmicas, debido a la disipación de potencia
aerodinámica proveniente del tránsito de los propios trenes. Estas
condiciones comprometerían el rendimiento de la planta tractora en túneles
de sección muy estricta, o de alta frecuencia de paso.
En las (Fig.5 y Fig.6) se
aprecia la influencia de la velocidad en el factor de túnel total,
comprobándose que en un túnel de 8.5m de diámetro, la tracción y potencia
requeridas en el interior, dobla las requeridas en el exterior para el tren
AVE A 360 Km/h, y casi triplicaría las requeridas de un tren de sección
ampliada hasta la sección actual de los más modernos trenes Shinkansen.
La (Fig.7) muestra los
resultados de las velocidades de soplado inducido en el túnel en el sentido
del movimiento.
En la (Fig.8) realizadas
con el programa TEA-TUN, se muestra la evolución de las presiones en el
exterior del tren a la altura del primer y último coche, así como a la
altura del morro de la locomotora de cabeza, en un túnel de 25 Km de
longitud y 8.5m de diámetro, con un AVE lanzado a 360 Km/h. Puede observarse
que la presión sobre las ventanillas del último coche alcanza –500 Kg/m2
respecto de la presión en el exterior del túnel (Fig. 8 y Fig. 10). Asimismo
puede observarse que en los cruces con las ondas reflejadas en los extremos
del túnel, se producen variaciones rápidas de presión (en 2 segundos) en
cualquier punto del tren con una magnitud máxima de salto de 2 Kpa.

Figura 3.
Tracciones necesarias y disponibles. Tren AVE de 200m de
longitud.
Diferentes velocidades y diámetros de túnel.
Se aprecia el corte con las curvas correspondientes a tracciones máximas,
continuas y absolutas.

Figura 4.
Tracciones necesarias y disponibles.
Tren tipo AVE de 200m de longitud, de sección escalada hasta 12.6m2
Diferentes velocidades (región de interés) y diámetros de túnel.

Figura 5.
Relación entre las tracciones (y potencias) requeridas,
en el interior de los túneles y en superficie.
Tren AVE de 200m de longitud.
Diferentes velocidades y diámetros de túnel.

Figura 6.
Relación entre las tracciones (y potencias) requeridas,
en el interior de los túneles y en superficie.
Tren tipo AVE de 200m de longitud, de sección escalada hasta 12.6m2
Diferentes velocidades y diámetros de túnel

Figura 7.
Velocidad de la corriente de aire a lo largo del túnel.
Tren AVE de 200m de longitud.
Diferentes velocidades de paso y diámetros de túnel.

Figura 8.
Evolución con el tiempo de las presiones, sobre el túnel y a
la altura del morro de la locomotora de cabeza, del primer vagón y del
último.
AVE de 200m de longitud a 360 Km/h en un túnel de 25 Km y 8.5 m de diámetro.
Se aprecian tres cruces con la onda, que cambia bruscamente los niveles de
presión.

Figura 9.
Diagrama del mismo caso que la figura anterior.
Se muestran a lo largo del tiempo, las posiciones del tren y de la onda.
El tren se encuentra por primera vez con la onda expansiva rebotada en el
extremo de salida, 113 sg después de la entrada en el túnel, a 11,3 Km del
portal de entrada.

Figura 10.
Resultado de un barrido de velocidades de paso. Para cada
velocidad se ha calculado la presión mínima de todo el recorrido, en el
exterior del último de los vagones.
Tren AVE de 200m en un túnel de 25 Km de longitud y 8.5 m de diámetro.

Figura
11. Zona compresiva anclada en el morro de tren. V=360
Km/h D=8.5m.
Por efectos tridimensionales, delante del tren aparece una
región de mayor presión.
El tamaño de esta pelota compresiva, fuera del túnel es mucho mayor.
El confinamiento de las paredes del túnel la reduce.
Si la reducción fuera progresiva, no se generaría una onda de presión en la
entrada,
(efecto que intentan conseguir las boquillas adaptadoras).
RESULTADO FUNDAMENTAL DE LOS ANALISIS
REALIZADOS:
El resultado fundamental de los
análisis realizados por los autores sobre la aerodinámica de los túneles
largos, se concreta en la necesidad de un diámetro interior libre de 10.75m
(con el plano de las vías situado 1.2m sobre la generatriz inferior y 0.5%
de pendiente), para la circulación de un tren AVE a 300 Km/h, disponiéndose
en esta situación de un pequeño margen de reserva (800 Kg de empuje), en el
régimen de tracción máxima absoluta (sostenible por tiempo limitado).
Mientras que un diámetro de 8.5m, reduciría la velocidad máxima a 276 265
Km/h. Para una pendiente de 15 milésimas la velocidad del AVE de un
piso se reducirá a 232 166
km/h y la del AVE de dos pisos no llegará a 145 90
km/h
Debido a la resistencia aerodinámica,
el AVE nunca podrá circular por el interior de un túnel largo, de pendiente
no negativa, a la velocidad de 350 Km/h. En un túnel horizontal, en el
régimen de tracción máxima absoluta (equivalente a 366 Km/h en el exterior),
se requeriría un diámetro interior libre superior a los 14m.
|
10. CONCLUSIONES:
1.
La variación de sección del túnel con su longitud, actualmente
frecuente en España, se debe a haber tenido en cuenta únicamente el problema
de las ondas de presión y el criterio del confort del viajero.
Debe tenerse también en cuenta el problema de la
fricción.
2.
El diámetro de un túnel largo como el de
Guadarrama, no debe ser muy
estricto. Para un tren como el AVE actual, con 8.8 MW de potencia, las
velocidades de régimen en el túnel, supuesto con pendiente del 0.5%, serán
las siguientes:
Diámetro
|
8.5
m |
10 m |
11.5
m |
Infinito |
|
Max
cont |
243 |
268 |
285 |
310 |
|
Max
Max |
276 |
302 |
318 |
342 |
Velocidades
de paso de un tren AVE (Km/h).
3.
En el interior de un túnel largo y profundo, con alta frecuencia de
paso, las condiciones ambientales –el calor generado por la fricción de los
trenes- podrían afectar al rendimiento de la planta tractora del tren.
4.
Para conseguir que un AVE actual circule a 300 Km/h se necesitan
10.75m de diámetro de túnel.
5.
Un diámetro de túnel de 8.5m reduciría la
velocidad máxima a 276 265 Km/h.
6.
En un túnel de 8.5m de diámetro, el factor
de túnel se dobla para un AVE actual y se triplica si la sección transversal
del tren se amplía en un 50%.
7.
En un país tan montañoso como España,
donde el tren es crítico para las comunicaciones, los criterios de diseño de
la Alta Velocidad en FFCC deben aumentar las secciones de los túneles, para
permitir el paso más rápido de trenes de mayor sección.
8.
La tecnología actual de compartimentos estancos, junto a la
posibilidad de considerar boquillas amortiguadoras en los portales de los
túneles muy largos, sugiere la idea de que los criterios de diseño tienen
que dirigirse hacia la reducción de la resistencia con el objeto de mantener
la velocidad de los trenes de pasajeros y permitir volúmenes de mercancías
de mayor gálibo.
9.
Si los diseños actuales de túneles no contemplan las tendencias
futuras de aumento de la sección transversal y velocidad de los trenes, se
quedarán pequeños mucho antes de la vida útil de la obra.
10.
El criterio de diseño debe requerir el
establecimiento de un diámetro económico de túnel compatible con una
velocidad mínima de paso de los trenes de viajeros con un nivel de confort
aceptable.
11.
En un túnel largo, las ondas se amortiguan mas rápidamente de lo que
predice una teoría unidimensional simple.
12.
Con la tecnología de compartimentos estancos las variaciones de
presión son soportadas por el revestimiento del tren, pudiendo aparecer, a
la larga, fenómenos de fatiga de los materiales.
13. La carga máxima que soportarían las ventanillas del último vagón
de un tren estanco con la sección del AVE, a 360 Km/h en su tránsito por el
interior de un túnel de 8.5m de diámetro, alcanzaría los 500 Kg/m2.
11 PROGRAMAS
DE CÁLCULO DE LA FRICCIÓN TREN-AIRE-TÚNEL
censurado.
NO PUBLICADO.
El
mes pasado, a principios de Abril del 2001, tuvo lugar la 4ª Conferencia
Internacional “Safety in Road and Rail Tunnels” en Madrid. Con ese
motivo los autores tuvieron la oportunidad de estudiar los resultados
obtenidos de los modelos numéricos aquí presentados conjuntamente con el
Prof. Alan Vardy, autor de los programas de cálculo de las sobrepresiones
generadas por las ondas de entrada utilizados para el dimensionamiento de
nuestros túneles de AVE, del nuevo de Guadarrama y conocida autoridad
mundial en la materia. El Prof. Vardy confirmó a los autores que su
programa AEROTUN puede calcular también la fricción creada en el túnel,
con una metodología similar a la desarrollada por los autores, y llega a
resultados similares, si bien los autores tienen algunas ligeras
discrepancias sobre el proceso de análisis y evaluación de la fricción,
discrepancias que se están analizando. También AEA Thechnology nos ha
confirmado el pasado 3 Mayo 01, a través del Prof. Vardy, que para el
estudio del túnel de Guadarrama se les pidió el estudio de las ondas de
presión, pero que el fenómeno de la fricción no se estudió por no
solicitarse. Esto parece invalidar técnicamente el diámetro de 8.5 m
interior elegido para el túnel de Guadarrama. No estudiar la fricción
del tren de Alta Velocidad en un túnel largo sería como autorizar la
construcción de una estructura para la que no se ha analizado un estado
de cargas que es el que fundamentalmente va a actuar y que además es más
desfavorable que los estudiados.
12 HISTORIA
DEL PRESUPUESTO DEL TÚNEL DE GUADARRAMA
censurado.
NO PUBLICADO.
El
tramo de Alta Velocidad Madrid-Norte y Noreste por Valladolid lleva muchos
años estudiándose. En principio salía de Madrid por el valle del Jarama
hacia el Norte, saliendo de la sierra hacia la meseta norte por La Peñota.
Allí se desdoblaba en los troncales de Zaragoza al Este y de Valladolid
hacia el Oeste. Esta solución no exigía la construcción de un largo túnel
de base como Guadarrama, pero fue posteriormente anulada al decidirse la
salida del AVE a Barcelona por el sur, desde Atocha, ya que se argumentó
que la salida Norte hacía perder 12 minutos en el trayecto
Madrid-Barcelona (posteriormente, el enorme rodeo de 40 km por Reus y
Tarragona, sin embargo, ha hecho perder aún más tiempo). Sin embargo, al
comenzarse los estudios definitivos del AVE a Valladolid y norte de España,
se siguió insistiendo largo tiempo en la salida por La Peñota, que ya
carecía de sentido por su enorme aumento de longitud (más de 60 km
adicionales) al fijarse el paso por Segovia.
La enorme cantidad de alegaciones que levantó este trazado forzó
su anulación, y la búsqueda de nuevos trazados que no exigieran el túnel
de base. Así se estudiaron muchas soluciones, llegando a meter el AVE por
Villalba, por Tablada, El Espinar e incluso por el Hospital Ramón y Cajal
y Pitis, junto a la valla del Monte del Pardo, con las dos catenarias de
3.000 V contínua y 25.000 V alterna juntas. Ante las evidentes
deficiencias técnicas de todas estas soluciones, se decidió finalmente
considerar el clamor técnico para la construcción del túnel de base
tras 3 años de estudios, pero con la condición de que el presupuesto de
esta alternativa no superara unos
determinados presupuestos de las otras alternativas.
Así
pues, el presupuesto de este tramo de la Alta Velocidad nació prefijado.
En lugar de buscarse la mejor solución técnica y a continuación obtener
los fondos necesarios para su construcción de acuerdo con los
presupuestos y calendarios disponibles, se intentó encajar una solución
aceptable técnicamente en un presupuesto determinado, y que además ya
era escaso por tener varios errores que los autores pudieron comprobar
durante la información pública. Y este encaje, como sabe el compañero
lector Ingeniero de Caminos, es imposible y ha sido el motivo de muchos
problemas con las infraestructuras de nuestra España. Se ha terminado
buscando ahorros en todas las partidas, y se ha acabado incluso, como en
este caso, por querer dar al túnel un diámetro 2 metros inferior al
necesario.
Los siguientes recortes de Prensa no
formaban parte del artículo. Se incluyen aquí para ilustración del
lector.

El Pais, 17 Octubre 1997

ABC, 28 Diciembre 1997
ABC 15 Octubre 1998

|
13. DIÁMETRO,
TÚNELES DE ESPAÑA Y TUNELADORAS
censurado.
NO PUBLICADO.
A la luz de las
conclusiones de este artículo puede deducirse que los análisis que conocen
los autores, que han sido realizados para el cálculo de las secciones
necesarias en los túneles largos de base que ahora comienzan a construirse
en España, no parecen ser completos. Parece necesario introducir el estudio
de la fricción aerodinámica, lo que puede hacerse con los métodos descritos
en este artículo.
Como resultado de los
análisis que los autores han realizado, con las dimensiones actuales de los
trenes rápidos de viajeros, para poder circular a una velocidad cercana a la
de diseño, el diámetro interior de los túneles debe ser, al menos de 10.75m.
En algunas reuniones
técnicas sostenidas sobre este tema con defensores del ahorro a toda costa
en la inversión inicial se insiste en que una velocidad baja de paso por el
túnel de Guadarrama no es importante, ya que se encuentra cerca de Madrid, y
al tren “no le habrá dado tiempo a acelerar a 350 Km/h”. Se dice también que
como Guadarrama tiene doble pendiente (va de la Meseta sur a la norte), lo
que se pierda en la subida se ganará en la bajada, y que no importa que el
tren desacelere. Este miope enfoque olvida que todos los túneles de bajada o
subida de la Meseta al litoral tendrán una sola pendiente constante. Parece
evidente además que las tuneladoras que construyan Guadarrama construirán, o
podrían hacerlo sin duda, Pajares, Padornelo, Buñol, Vignemale y el resto de
los largos túneles de base necesarios en E | |