| D. Juan Benet, 1927-1993.
Gloria de la Ingeniería de Caminos

Foto
tomada en un túnel del Canal de Quereño, hacia 1957.
El
Salto de Quereño, para ENDESA, se construyó entre 1956 y 1964. El Canal, en su
época el mayor de España, tenía unos 65 m2
de sección mojada. Nacía en la presa de Peñarrubia en el Sil, y desembocaba
en la central de Quereño, unos 5 km aguas abajo.
El contratista general de la obra era AUXINI, que subcontrató el Canal a
la Compañía de los Ferrocariles de Medina del Campo a Zamora y de Orense a
Vigo, (MZOV). En
la foto aparecen de izquierda a derecha
D.
Juan Benet Goitia, D.
Eduardo Sanchez Varez (D. Edu), D. Ramón Cachafeiro
Varela y los encargados Torres y Carvajal. Obsérvese que éstos agarran
el bastón con el mango hacia delante, que ninguno tiene casco y que todos
llevan boina, excepto Benet, al que le bastaba con el pelo.
Cortesía para
esta página del Dr. Ingeniero de Caminos D. Javier Rodríguez Ibran, otro
tunelero de MZOV (hoy NECSO), del equipo de D. Juan Benet
Toda la trayectoria profesional de los Ingenieros que tuvimos la
oportunidad de trabajar en Cubiertas, o en MZOV, luego CMZ y ahora
NECSO, estuvo marcada por la enorme figura de Juan Benet. D. Juan,
entre presa y presa y túnel y túnel, iba publicando sus escritos,
ininteligibles para nosotros, los hombres del barro. No conozco a
ningún compañero que confiese haber terminado Otoño en Madrid
(1987), o Volverás a Región (1968), o Herrumbrosas lanzas
(1983), que lamento decir que no sé donde la puse y ya no la encuentro y que me parece que encima nos metió luego uno o dos tomos más, o Qué fue la guerra civil (1976), ni mucho menos Saúl ante Samuel (1980) o Nunca llegarás a nada
(1961).
Pero Juan Benet no necesitaba que ninguno le leyéramos. Estaba
por encima de todo y fue uno de los mejores tuneleros de esos años.
Recuerdo haber asistido, siendo yo un despreciable ingeniero recién
terminado, a alguna discusion de D. Juan con D. Juan Torra, otro
famoso tunelero, sobre las ventajas de un determinado cuele
que había diseñado Torra y que por basarse en uno finlandés llamaba
el "Cuele Finlomeno", y que ambos dos me dibujaban riéndose con
lápiz amarillo sin que yo, que no veía nada y entendía aún menos, me
atreviera a protestar. Eran los túneles de pedales del Canal del Taibilla,
1977, con el maldito Método Austríaco y en ocasiones las viejas
rozadoras PK, menos mal que no se cayeron, aunque se nos venían
dentro los hastiales por los empujes de la montmorillonita. O cuando, a bordo de una avioneta, volábamos desde Caracas al
Orinoco D. Juan Benet y yo con nuestro Director General, el también famoso tunelero D. Silvio Requena (que aparecerá en estas páginas) para
estudiar la Presa de Macagua II, 1981. Benet había escrito una
maravillosa Memoria del Proyecto, pero Silvio Requena iba
corrigiéndosela durante el viaje, sentado enfrente de él. Y le corregía el estilo, la
sintaxis, la gramática, todo, hasta la ortografía. Muy peligroso era
el Dire D. Silvio con el lápiz rojo, y quería quitarle además la palabra "feraz".
Yo, escuchando el diálogo y viendo la cara que iba poniendo Juan, quería bajarme de la avioneta, pero abajo era todo selva.
Finalmente se quedó la palabra feraz, pero no nos dieron la obra los
venezolanos, se la dieron a los yanquis hormigonando los bloques con
las mismas viejas grúas de El Guri.
Uno de sus últimos trabajos fue la presa de Santa Eugenia, de
hormigón compactado, donde diseñó una perfecta instalación de
machaqueo y clasificación en que no había que elevar nada porque
estaba todo en una ladera, y que cada m3
costaba el doble de lo que cobrábamos. Se había alquilado una
pequeña casita en Cee, creo, o en Corcubión, y nos contaba que era una maravilla,
que estaba tan cerca del mar que salían angulas por el WC. Desde
entonces no las tomo.
JUAN BENET GOITIA
Notas de
Javier Rodríguez Ibrán, gran Ingeniero de Caminos y
estrecho colaborador de D. Juan muchísimos años.
Con
alguna morcilla de MMM
Juan Benet Goitia,
Dr.
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, nació en Madrid
en 1.927; ingresó en la Escuela en 1.948, y perdió un
año por el servicio militar.
Trabajó en Ocisa desde 1.954
hasta 1.956, año en que pasó a MZOV en Ponferrada, donde
empezó la relación, que no abandonaría nunca, con sus
dos grandes pasiones profesionales: túneles y presas. En
los canales de Cornatel y Quereño había numerosos
túneles de gran sección en arcillas, granito y pizarra.
Benet introdujo el martillo picador en los túneles en
tierra y la boca de widia
y los planes de tiro racionales en los de roca.
En 1.961 inició la construcción
de la presa del Porma, en el norte de la provincia de
León, que marcó su vida y su obra para siempre; Región,
escenario de muchos de sus libros, está seguro por allí
cerca. Formaba parte de esa obra el trasvase Curueño -
Porma , con un túnel en calizas, pizarras y cuarcitas de
5,8 Km, y sección en herradura de unos doce metros
cuadrados. Se excavaba con dinamita y se cargaba con
pala de empuje de aire comprimido sobre vía que volteaba
el escombro por encima al vagón situado inmediatamente
detrás. El procedimiento habitual entonces consistía en
que una vez lleno se cambiaba por otro vacío, maniobra
complicada que necesitaba tiempo y doble vía, por lo que
en túneles estrechos era preciso habilitar
ensanchamientos de cuando en cuando.
Estos inconvenientes los
resolvió Benet con un tren bunker, empleado aquí por
primera vez en España, con vagones sin testeros con
fondo móvil común que trasladaba el escombro desde la
cola, en el punto de descarga de la pala, hasta la
cabeza, junto a la locomotora. El tren admitía una pega
entera que se cargaba de forma continua, sin
interrupción ni maniobra alguna.
También fue un adelantado de
las tuneladoras para roca y de las grandes rozadoras. En
el trasvase Tajo – Segura, en 1.970, se compraron dos
rozadoras rusas PK7 para el túnel de Villares, y una
tuneladora Robins de 5,5 m de diámetro para el túnel 12
de Villarejo de Periestaban. No fue la primera de
España, honor que corresponde a la de OCISA en el túnel
en Bermejales, en Granada, de donde pasó al Talave, del
mismo trasvase, pero sí la segunda. Nuestra máquina
perforó luego, en 1.975, el túnel de Orihuela, de 5 Km
en el postrasvase y también con Benet en 1.977 y 78 los
túneles de acceso a la presa y a la cámara de válvulas
de Llauset, en el Pirineo de Lérida, de 1,4 y 1,6 Km
respectivamente. Aún está en servicio después de excavar
más de 25 Km del túnel, batir un récord mundial y cruzar
dos veces el Atlántico (en barco).
La
otra gran pasión de D. Juan
fueron las presas; construyó
la primera de España de hormigón compactado con rodillo
RCC, Santa Eugenia en el río
Jallas, en La Coruña, y proyectó la de Rialb en el rio
Segre, en Lérida, también de RCC, de cien metros de
altura y un millón de metros cúbicos de hormigón.
Dirigió más obras, como el túnel de Villabona en
Asturias, el plano inclinado de las minas de Andorra, en
Teruel, los riegos del Órbigo en León, la central de Sáyago
en Zamora y las presas del Vellón y del Atazar en
Madrid.
Y encontró tiempo, además, para
acumular veinte mil libros, leer muchos de ellos,
prologar algunos, escribir treinta, admirar a Faulkner,
traducir a Scott Fitzgerald, publicar decenas de
artículos, interpretar obras de teatro, hacer de extra
de cine en “La muerte de un ciclista”, de Bardem,
escuchar música – sobre todo Schubert
y Wagner, y siempre en disco – tocar el violín, aprender
alemán – dominaba inglés y francés – pintar y hacer
“collages” – expuso varias veces – tener una familia,
montar siete casas – el jardín de Zarzalejo se regaba
con presas a escala, alguna incluso bóveda – conducir,
mal, motos checas y coches ingleses – por lo general, de
segunda mano – jugar al dominó – mal también – ser un
experto en batallas navales y en la Guerra Civil
española, dar conferencias, beber whisky, de preferencia
JB, coleccionar pipas, fumar en ellas, cultivar la
amistad, impartir cursos en la Universidad de Columbia,
pertenecer al Comité Internacional de Grandes Presas,
viajar a los confines del mundo, Finlandia, Patagonia,
China, fundar la Orden de los Caballeros de D. Juan
Tenorio y la Compañía Hidrocinética Regional, e iniciar
la ciencia que estudia los cauces fósiles de ríos, la
Paleopotamología.
A Juan Benet le diagnosticaron
una enfermedad incurable en septiembre de 1.992. Se
enfrentó con entereza a la muerte anunciada, corrigiendo
la segunda edición de su libro Saúl ante Samuel y
trabajando hasta el último momento en el proyecto
variante de hormigón compactado de la presa de Atance,
en Guadalajara, que entregó a finales de diciembre.
Falleció el cinco de enero de 1.993 y está enterrado en
la zona antigua del cementerio de la Almudena, cuartel
78, manzana 83 A. Delgado y
pálido, con sus enormes manos sobre el cuerpo sin vida,
impresionaba enormemente verlo. Pero un majadero,
jefecillo entonces -y casi aún hoy en Febrero 2005,
acaban de jubilarle- en la empresa, me echó
enseguida del cuarto, los currantes no éramos dignos de
verle. A los pocos meses dejé la empresa y me fui a la
Universidad.
El Ayuntamiento puso una placa
en la casa donde vivió en Madrid, en Pisuerga 7;
naturalmente, nombre de río castellano.
Madrid, 22 de Abril de 2.004


LLAUSET,
1977




Presa de Juan Benet en el PORMA
La Presa de Porma o de Juan Benet




Esta
es una nota manuscrita de D. Juan de fecha 11 Octubre
1967 explicando el hundimiento de la bóveda de la
estación y túneles de la línea 5 de Metro en Alonso
Martínez, el famoso Hundimiento de Almagro del miércoles
4 de Octubre 1967, que se tragó
12 coches y a la Srta. Caridad Cabezas Vara, que
afortunadamente sobrevivió. El informe tiene 12 páginas,
sólo pongo la primera. Puede pedirse el documento
completo a
melismaynar@terra.es (Sólo para Ingenieros de
Caminos que menosprecien el Nuevo Método Austriaco en
suelos y rocas blandas o diaclasadas).
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