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El Nuevo Método
Austriaco (NATM)
es el método de construcción de túneles más utilizado en el
mundo desde la publicación de los 3 famosos artículos del Prof.
Ladislao von Rabcewicz en la revista Water Power en 1964.
Lo que comenzó para las
rocas duras y sanas de Centroeuropa, sin embargo, se ha llevado desde hace
alguna década a aplicar hasta en suelos y rocas blandas bajo
ciudades habitadas en cualquier parte del mundo. Y, naturalmente,
el número de colapsos, accidentes, muertes y catástrofes en
estos túneles es enorme. Una primera llamada de atención se dio
al mundo de los túneles al colapsar los del Heathrow Express en
Londres en 1994. Y el posterior informe del HSE de Londres no deja
lugar a dudas, el NATM es muy peligroso en suelos y rocas blandas o
diaclasadas.
Pero en España seguimos con
el NATM, pese a todos los problemas que acarrea y pese a que
la Geotecnia no da ninguna solución para la estabilidad del
frente del túnel en suelos y rocas blandas (un
posible método para estimarla es el dado en el artículo citado,
Dic.2004). Y jamás se calculaba
la estabilidad del frente en ningún proyecto de infraestructuras
con túneles en España. No tenemos, pues, otra esperanza
que el retiro, la jubilación o el cese de los responsables que
todavía permiten el uso de estos peligrosos métodos
constructivos, para que en España podamos construir los túneles
no mecanizados con seguridad.
En las Ampliaciones 1995-1999 y
1999-2003 del Metro de Madrid se ha prohibido, por primera vez en
el mundo, la utilización de estos métodos de frente abierto en
los túneles de gran diámetro, pese a que se utilizaron en el
cierre de Línea 6 y en otras Líneas en épocas anteriores. Y el
éxito de estos últimos proyectos, su reducido coste y su corto
plazo, demuestra la bondad de la decisión.
Para el lector interesado en
el NATM, incluimos en estas páginas los artículos originales de
Rabcewicz en su versión inglesa. Son hoy difíciles de localizar,
y el NATM va a dar todavía que hablar en España.
Si hay retrasos en alguna
infraestructura importante, carretera, ferroviaria o hidráulica
en España, búsquese el culpable. Sin duda será un túnel
construido por el NATM, o tal vez será quien lo permitió usar
porque era más barato que un escudo.
Sólo hay una
cosa más peligrosa que el NATM para un túnel: una TBM sin
escudo, o, peor aún, una ensanchadora como la utilizada en el
túnel de Paracuellos del AVE de Zaragoza. O el precorte mecánico a
sección completa. Y todavía estamos usando
estos equipos en España.
Un buen amigo,
el Dr. Ing. de Caminos Manuel Serrano, que ha sido durante muchos
años Presidente de AETOS (Asociación Española de Túneles y
Obras Subterráneas), me corrige siempre. Opina que el NATM en
suelos y rocas blandas es un método seguro, pero que si falla es
que se ha aplicado mal.
Y, naturalmente,
yo le contesto que entonces necesitaríamos en el túnel, abajo,
día y noche, a Newton, Gauss, Laplace, Poncelet, Coulomb, Terzaghi,
Peck, Jiménez Salas y D. José Entrecanales. Pero que como eso no
puede ser, porque todos menos uno de estos egregios sabios han muerto hace
tiempo, lo que necesitamos es un método que sea seguro aunque se
aplique mal.
Abajo en el túnel
muchas veces lo que están son operarios de escasa cualificación,
incluso con dificultades para realizar una raíz cuadrada o
simplemente una división con un decimal.
Y me dice que
estoy equivocado, pero no explica por qué. El caso es que llevo
muchos años pidiéndole una vocalía en AETOS. Yo le sugería una
modesta y humilde vocalía que se llamara "Vocalía
de Menosprecio del Método Austríaco", pero no le hace
gracia, y nunca me dejó entrar en AETOS. Y no estoy, con la
ilusión que me haría.
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